Júpiter
está sufriendo importantes cambios atmosféricos que nunca habían
sido observados con anterioridad empleando el Telescopio
Espacial Hubble. Mientras circulan a gran velocidad en torno al
planeta, las turbulentas nubes jovianas se encuentran con
perturbaciones en la atmósfera, lo cual genera permanentes
cambios apreciables principalmente como rápidas transformaciones
en la forma y el color de las nubes más próximas al ecuador,
dando al conjunto del planeta una apariencia variable.
Este
planeta gigante gaseoso está estructurado en bandas de nubes
amarillentas, marrones y blancas, cuyo origen se debe a los
flujos atmosféricos en diferentes direcciones y latitudes. Las
zonas más claras en las que los vientos elevan las nubes reciben
el nombre de zonas, mientras que aquellas regiones en las que
éstas se hunden son llamados cinturones. La interacción de los
cinturones y zonas conlleva como consecuencia la formación de
turbulencias atmosféricas.

Entre el 25 de marzo y
5 de junio la Cámara de Campo Ancha y Planetaria 2 (WFPC2) del
Hubble obtuvo imágenes de bandas de nubes jovianas en las que se
observaron cambios importantes de color. Las zonas se habían
oscurecido y transformado en cinturones, mientras que los
cinturones se habían aclarado, convirtiéndose en zonas. Esto
causó alteraciones importantes en las formas y tamaños de las
nubes asociadas a estos fenómenos.
La imagen izquierda
muestra una banda delgada de nubes blancas sobre el ecuador de
Júpiter. Este color blanco indica que las nubes se encuentran a
gran altitud sobre la atmósfera del planeta. En la imagen
derecha, la tonalidad blanquecina de la banda se ha vuelto
marrón, lo cual es indicativo de nubes profundas en el interior
de la atmósfera del planeta. De hecho, el conjunto de la banda
parece haberse fusionado con otra que se encuentra justo debajo
de ella, más al sur.
En la misma nube
blanca situada por encima del ecuador, los pequeños remolinos
situados en la imagen izquierda parecen haber alterado su
morfología, transformándose en formas onduladas más grandes
(foto derecha). Dominando esta banda se encuentra una forma
oscura que recuerda a una serpiente: tal estructura nubosa es
realmente un desgarrón en la nube, que permite a los
planetólogos obtener una vista más interna de la atmósfera
joviana.
Más al sur de la
región ecuatorial, la forma de aleta de tiburón de color marrón,
visible en la imagen izquierda, ha desaparecido en la imagen
derecha. En su lugar hay nubes con forma de lengua que presentan
un torrente de remolinos blancos tras de si.
Todas estas
variaciones globales habían sido observadas anteriormente, pero
nunca con la resolución que permite obtener el Telescopio
Espacial Hubble. Los astrónomos apreciaron los primeros cambios
drásticos en la atmósfera en la década de los ’80, empleando
telescopios situados en nuestro planeta. Otras transformaciones
han sido estudiadas a principios de los ’90, poco después de que
el Hubble se situara en órbita terrestre. No obstante, el
mencionado telescopio no contaba por aquel entonces con cámaras
de suficiente resolución como para estudiar este tipo de rasgos
tan detallados. Las imágenes de alta calidad obtenidas
recientemente servirán de gran ayuda a los astrónomos para
entender cómo estos fenómenos se desarrollan en el planeta
Júpiter y comprender así la compleja dinámica atmosférica de
dicho mundo.
Más información e imágenes:
http://hubblesite.org/newscenter/archive/releases/2007/25/image/a/
Gentileza
de astroenlazador -
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