La espectacular
explosión ocurrida en el cometa 17P/Holmes el 24 de octubre de 2007 ha
ido incrementado su brillo y el diámetro de su coma hasta extremos
difícilmente superables. El telescopio francocanadiense-hawaiiano de 3.6
metros de apertura situado en el Observatorio de Mauna Kea (Hawaii) ha
revelado que la coma del cometa supera los 1.4 millones de kilómetros de
diámetro, esto es, es mayor que el diámetro del Sol.
Las mediciones las llevaron a
cabo tres astrónomos pertenecientes al Instituto de Astronomía de la
Universidad de Hawaii (Rachel Stevenson, Jan Kleyna y Pedro Lacerda) el
9 de noviembre. Para ello emplearon la cámara de campo amplio del
telescopio francocanadiense-hawaiiano (CFHT), uno de los pocos
instrumentos capaces de capturar la imagen de la coma de un cometa en
una sola imagen.

Imágenes:
imagen del cometa Holmes obtenida por el CFHT en la que se aprecia su
coma de 1.4 millones de kilómetros. El punto blanco brillante en el
centro de su coma es el núcleo del cometa. Como comparación se muestra
la imagen del Sol y del planeta Saturno a la misma escala.
La erupción del cometa Holmes
-inicialmente observada el 24 de octubre- ha ido extendiéndose desde
entonces a una velocidad constante de 0.5 km/s, incrementando el brillo
del cometa medio millón de veces. El origen de este fenómeno se
encuentra en una erupción de polvo en su pequeño núcleo de roca y hielo
cuyo diámetro se calcula en solo 3.6 km. Si bien este tipo de fenómenos
es habitual en los cuerpos cometarios, la virulencia en el caso del
cometa Holmes es especialmente destacada y sin precedentes. Tampoco es
la primera vez que se observa este comportamiento en dicho cometa, pues
hay registros de una erupción doble que tuvo lugar en noviembre de 1892
y enero de 1893. Lo que ahora se preguntan los científicos es si se
puede reproducir un comportamiento similar, de manera que esta previsto
que se sigan llevando a cabo observaciones desde los observatorios de
Hawaii para monitorizar la actividad de este cuerpo.
Las imágenes obtenidas también
muestran el crecimiento de la cola en el cometa (región difuminada en la
zona inferior derecha), generada por la presión del viento solar sobre
los granos de polvo de la misma. Durante las próximas semanas y meses se
espera que tanto la cola como la coma se expandan aún más al tiempo que
el cometa va disminuyendo de brillo debido a la dispersión del material
polvoriento.
El cometa Holmes pertenece a un
tipo de cuerpos cuyas orbitas están fuertemente influenciadas por los
efectos gravitatorios del planeta Júpiter. Concretamente este cometa
recorre su orbita en seis años, aunque se piensa que durante los últimos
4.5 millones de años orbitaba nuestra estrella a una distancia mas
lejana a la del planeta Neptuno, una región conocida como el Cinturón de
Kuiper, de la que fue desviado hasta adquirir su orbita actual durante
los últimos miles de años. Su destino es incierto: en los próximos miles
de años puede acabar precipitándose contra el Sol, colisionando contra
el planeta Júpiter, abandonando el sistema solar o simplemente
desintegrándose como consecuencia de la perdida del material de su
núcleo.