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Últimas confesiones de una estrella
Explorando una
brillante burbuja de polvo y gas que oculta en su interior una estrella
que se aproxima al cierre de su ciclo vital, el Telescopio Espacial
Hubble ha revelado todo un conjunto de intrincadas estructuras nunca
observadas con anterioridad.
El objeto, denominado NGC 2371,
es una nebulosa planetaria, el luminoso remanente de una estrella que en
su día bien pudo parecerse a nuestro Sol. Esta antigua estrella visible
hacia el centro de la nebulosa es el abrasador núcleo de la gigante roja
anterior, etapa previa por la que atravesó la estrella que ahora se ha
desprendido de sus capas externas. La superficie de este núcleo estelar
se encuentra a una temperatura de unos 133 000 ºC.

Imagen: nebulosa planetaria NGC 2371, localizada a 4300
años-luz (1350 parsecs) hacia la constelación de Gemini. La imagen mide
aproximadamente 1´6 años-luz (0´5 parsecs).
La imagen del
Hubble muestra estructuras muy llamativas, destacando en particular unas
prominentes nubes rosadas orientadas hacia orillas opuestas de la
estrella central. El color rosa indica que son relativamente frías y
densas en comparación al resto del gas de la nebulosa.
Resultan muy extraños los pequeños puntos que aparecen en gran número,
también en lados diametralmente opuestos de la estrella central. Se
trata posiblemente de pequeños grumos de gas denso que expelió la
estrella a lo largo de una dirección específica. La dirección de estos
jets ha ido cambiando a lo largo del tiempo desde hace unos miles de
años. La razón de este comportamiento no es del todo comprendida, pero
tal vez esté relacionada con la posible presencia de una segunda
estrella que orbita la estrella central visible en la imagen.
Una nebulosa planetaria es una nube de gas en plena expansión expulsada
por una estrella que se acerca al final de su existencia. La nebulosa
brilla con gran intensidad debido a la radiación ultravioleta que emite
el núcleo estelar remanente. Este residuo estelar alcanza temperaturas
realmente prodigiosas. La nebulosa planetaria no durará más de unos
miles de años, poco a poco se irá disipando a través del espacio; la
estrella central se enfriará gradualmente hasta transformarse en una
enana blanca, la fase final de la evolución de la gran mayoría de
estrellas.
La imagen en falso color del Hubble de la nebulosa planetaria NGC 2371
se obtuvo utilizando cuatro filtros que detectan un rango estrecho de
longitudes de onda correspondientes a la luz emitida por elementos
químicos específicos: azufre, nitrógeno, hidrógeno y oxígeno. Se ha
asignado un color para representar cada imagen monocromática: rojo para
el azufre y el nitrógeno, verde para la emisión H alpha del hidrógeno, y
azul para el oxígeno. De este modo es posible resaltar al máximo todos
los detalles del objeto.
Mas información:
http://hubblesite.org/newscenter/archive/releases/2008/13/image/a
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